Carta pública

6 04 2010

Quiero hacer publico que me separé de Circo 2.12 A.C. No es cuestión aquí de juzgar ni calificar la capacidad de producción o la diversidad de proyectos en los que puede desenvolverse una empresa cultural, sólo señalar que después de un examen de los propósitos y los objetivos planteados originalmente, debo reconocer que son menores las razones que me hacen pertenecer al grupo al que me sumé parcialmente en 2007. Los tiempos cambian y frente a los resultados finales de varias de esas iniciativas, reivindico otras formas.

Desde 2008 participé con el Museo de Arte Carrillo Gil, desarrollando el Cineclub Revolución del que hoy tengo que distanciarme. Sin duda hemos provocado otras metamorfosis del cineclubismo, en base a más experiencias y aportando un sello labrado entre muchas manos, pero sobre todo entre quienes han formado un público. Alejarme aún con los motores encendidos en el último ciclo que llevamos a cabo del cine ecuatoriano me lo hizo un poco menos difícil.

Además de los aprendizajes profesionales que el proyecto trajo consigo, personalmente ha sido sumamente enriquecedor moderar los debates después de haber proyectado nueve ciclos, incitar las apreciaciones y pilotear las sesiones. A su vez, las mesas redondas han reunido a una considerable diversidad de actores. A todas y todos mi aprecio. Ha sido un privilegio ensayar y realizar la magia en esa sala cargada de voces, imágenes, delirios y descubrimientos en nuestra época. No me despido, me sigo moviendo en las pantallas y bajo el mismo norte: disciplina, rigor y pasión.

Que las imágenes fluyan y se manifiesten las miradas.

Somos el público.

Gabriel Rodríguez Álvarez

gaborodal@gmail.com

Seguimos proyectando: http://cmcineclubismo.wordpress.com/programa/